Mi simple nacimiento fue una encerrona del destino.Soy un revolucionario que espera.Un hombre que grita ante el vacio del abismo pues ésta es la colina desde donde libero mi fuego.Aquí uso mi pluma,sin renunciar a mi espada de madera.
Aunque una gran parte de Chile se encuentra feliz porque por fin se ha liberado de un tirano que encarnó durante 17 años lo más perverso de la condición humana, lo cierto es que no se puede evitar sentir una alegria agridulce porque este carnicero ha escapado finalmente de la justicia.
Solo hay que ver la fotografia que ilustra este post para comprender que este sujeto merecía ser sometido a un juicio y ser condenado por los crimenes que su Carvana de la Muerte ejecutó en todo el territorio chileno.
Pero demasiado tarde. Pinochet ha muerto en una cama cuando deberia haber sido arrojado con los pies encajonados en cemento, desde un avión, al mar. Como se hizo con tantos opositores a su regimen durante el golpe y su dictadura posterior.
Pero así es de injusta la justicia divina.
Ahora, muchos respiran. Muchos que disimuladamente dejaron que el tiempo transcurriese para que la naturaleza hiciera el resto con un hombre de 90 años.
Para ello fue imprescindible los cobardes torpedeos de Straw, el Ministro de AA:EE de Reino Unido y el gobierno de J.M. Aznar que en todo momento pusieron trabas para que Garzón lo juzgara en España.
Ahora tenemos que ver a Acebes decir que Pinochet se burló de los democratas... Lo que hay que aguantar.
Al final la maniobra les ha salido bien y ya nadie tiene que asumir de verdad el leerle un dictamen de culpabilidad a alguien que nunca debió entrar en la armada chilena.
Habria que acercarse a su feretro por si alguno aun oye sus risas de burla del estilo de cuando regreso de inglaterra en una silla de ruedas y en el mismo areopuerto se puso en pie como si estuviera a punto de salir a paso ligero.
Fue el día en que Pinochet volvió a llamar a todos los demócratas, idiotas.