Nuevo Orden Mundial ha rugido con fuerza. A recordado que ahí está, liderado por EEUU y sus aliados. Hoy ha sido ejecutado Saddam Hussein y George W. Bush ha terminado el trabajo que su padre no hizo.
Nadie puede defender a Hussein. Era un dictador y un críminal de guerra, pero también fue un poderoso aliado cuando a EEUU le convenió como baluarte por evitar la proliferación de estados islámicos en la región.
Nadie duda que Saddam cabó su tumba aquél lejano 2 de agosto de 1990 al invadir el riquísimo estado de Kuwait. Para EEUU fue como una patada en las partes que le hizo ver las estrellas más allá de su bandera nacional. Por supuesto, no faltaron las presiones israelíes para que se hiciera algo pues se temía que uno de los futuros objetivos de invasión acabara siendo el estado hebreo. Bush padre, relacionado desde siempre con los negocios petrolíferos no todos trasparentes, por supuesto, movió los resortes y convocó cual brujo hechicero a sus aliados para echar a Saddam de Kuwait.
Hussein era un bravucón. Su cerebro se concentraba en el bigote y cometió el error de creer que era indispensable para los intereses de EEUU en la región cuando lo cierto es que desde que finalizó la guerra irano iraquí, eso ya no era así tan primordialmente. Además... nación con petroleo es nación codiciada por EEUU por esos recursos e Irak cometió la torpeza sublíme e historica que le llevó a dos guerras.
Mis preguntas son: una vez ejecutado Hussein en la madrugada de hoy ¿Qué ocurre con todos esos otros criminales de guerra no juzgados pero que todos sabemos lo son? ¿Quien sienta a Bush ante un tribunal penal internacional? ¿Quien sienta a Jose Maria Aznar, a Tony Blair o a Olmert?
Pero precisamente en esto consiste el Nuevo Orden Internacional: en que los que lo gestionan y nos someten, jamás serán juzgados por un penal humano. De eso sólo se encargará la Historia, como siempre, dentro de unos siglos. Pero ya no habrá ejecución para ellos.
Damas y caballeros, como digo, bienvenidos al Nuevo Orden Mundial. Con su rugido de esta madrugada nos ha recordado que todos podemos ser pasto de él. Tal vez porque este mundo ya se ha convertido en un gran Imperio en donde unos cuantos emperadores nos tienen en el punto de mira.