Mi simple nacimiento fue una encerrona del destino.Soy un revolucionario que espera.Un hombre que grita ante el vacio del abismo pues ésta es la colina desde donde libero mi fuego.Aquí uso mi pluma,sin renunciar a mi espada de madera.
Confieso que en ocasiones, me es muy dificil mantener el control. No ocurre habitualmente pero sí que cada vez más a menudo y me doy cuenta de que no es positivo, más que nada porque mi situación no me permite tener estos arrebatos de ira y odio porque no puedo exteriorizarlos como necesitaría. Por otro lado, agradezco que las circunstancias que me envuelven sean las mejores cadenas que me mantienen sujeto, como si me tratara de un brutal Dragón sediendo carne chamuscada.
Los motivos por los cuales me ocurre éstas crisis de odio, son diversas pero sobre todo porque llegan a mi conocimiento hechos que sencillamente me provocan una inmensa cólera.
Como la que me ha contado un conocido que le ocurrió ayer por la tarde. Son anecdotas que a la mayoría, no les causaría inquietud excesiva y a lo sumo provocaría un fugaz comentario del estilo "desde luego, ya esta bien" y en breves segundos estarían hablando de quien parece seguir mejor el ritmo en el programa de TVE Mira quien baila.
Pero en mi caso es distinto, será porque tal vez utilizo el cerebro más que muchos seres humanos aborregados por el sistema y propensos a dejarse meter por el ano cualquier objeto a modo de consolador burocrático.
Pero soy un tipo diferente y cuando me dicen que una persona en silla de ruedas, estuvo esperando un taxi encargado con 48 horas de antelación para que lo llevara a un centro específico y después de 45 minutos de espera en la fria calle pues casi estaba el ambiente a cero grados de temperatura , potentes vientos y allí no se presentara nadie porque sencillamente "hubo un fallo en la tramitación interna del servicio", me obliga a sacar las dagas y afilarlas. Si encima me cuentan que esa persona tuvo un principio de congelación especialmente en sus piernas y que cuando llamó por movil a la compañia de taxis la frotapintalabios--experta en felaciones a sus superiores-- de la centralita de la compañia le digera que "el taxi estaba de camino" cuando en realidad no era más que una respuesta automatizada que esas descerebradas acostumbran a utilizar para que dejen de molestarlas, aunque les digan que la persona que esta esperando el taxi esta en una silla de ruedas, me dan ganas de ir en su busca y soltarle cuatro improperios con la esperanza de que, con ellos, consiga reventarle ambos timpanos por la potencia decibélica.
Esa persona imposibilitada, como ocurre en tantas ocasiones, se vió inmersa en la borágine de un trámite burocrático, mezclado con una indiferencia y nula profesionalidad de unos empleados que deberian ser ellos los que deberian esta en la calle pasando frio como lo pasó esa persona en vez de sentirse comodos, seguros -- y con calefacción-- por su condición de funcionarios municipales.
Sin embargo, para redondear la nauseabunda situación actual me cuentan otros, que al parecer el mundo, por ejemplo de las compañias de taxis, son autenticas máfias camufladas bajo la legalidad de una compañia donde enfrentarte a muchs de sus miembros puede suponer represalias como vetarte a la hora de prestarte servicios y cosas similares o puede que mucho peores. Aun no ha nacido el valiente que se atreviera a enfrentarse a esa gentuza porque sobre todo, estan protegidos por la propia administración.
Es dificil contenerse y mantener la calma cuando suceden cosas así, cuando se ensañan con los más indefensos y nadie sale en su protección. Cuando de un hecho como el relatado, que en ese ámbito deberia considerarse gravísimo y suficiente para hacer rodar alguna cabeza, solo quedara como acto más contundente, un simple toque de atención al responsable del desaguisado.
Entonces, comienzas a entender esa sed de venganza que fluye a fuego en tus venas... Ese deseo de hacer estallar conceptos por los aires y llevar contra las cuerdas a quienes fuese necesario. Es cuando incluso piensas que la opción violenta no puede ser del todo descartada, porque ya lo dijo Ghandi:
Si hay violencia en nuestro corazón, es mejor ser violento, que ponerse el manto de la no violencia y encubrir la impotencia
Esa frase no es más que un rugido puntual del monstruo interno que todos tenemos pero la mayoría preferimos que permanezca dormido. El problema surgirá si un día hay una rotura en cadena de miles y miles de cadenas que nos mantiene sujetos a nuestros monstruos interiores.
¿Alguien ha visto el film de Shumacher Un dia de Furia? Os la recomiendo