Con motivo del fallecimiento de la hermana menor de la princesa de Asturias,
Erika Ortiz, los pobres que, hablando claro, nos la debería traer floja hechos así comparado por ejemplo con la hecatombe que se nos avecina con el cambio climático a escala mundial, podemos ver en toda su crudeza en qué se ha convertido la actual televisión de éste penoso país llamado España.
El brutal bombardeo al que estamos siendo objetos, en las últimas 24 horas, especialmente desde este medio de masas, por un acontecimiento así, es sencillamente nauseabundo y está claro que el share esta clinica y me temo que irreversiblemente enfermo.
Es impresentable, aunque me doy cuenta de que todo forma parte del mismo juego intoxicatorio de los estamentos gubernamentales, que cosas así vienen de perlas para seguir teniendo a la masa atontada frente a la caja tonta.
Las reiteradas hasta la saciedad imagenes del Principe, los reyes, la familia Ortiz entrando y saliendo del tanatorio y todo lo demás, es muy dificil de justificar su lógica.
¡Qué asco!.
¡Usen el cerebro y pónganse un documental de National Geographic!