miércoles, 20 de junio de 2007
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Como animal que és, el ser humano tiene la imperiosa necesidad de procrear.Ello, no es más que una necesidad biológica innata cuyo abanderado lleva con orgullo casi siempre la mujer. Hasta aquí todo entendible y aceptable. No se puede luchar contra la naturaleza y cualquiera lleva la contraria a la esposa en estos temas...

Sin embargo, son en momentos como hoy, cuando se habla de nuevo de que los niños han terminado el año escolar y tienen por delante la nada despreciable cifra de 83 dias de vacaciones y en donde los papis currantes se quejan al son de la canción del verano de "a ver donde coloco yo ahora a mis niños hasta que nosotros hagamos también las vacaciones" cuando reflexiono sobre el caprichoso fenómeno y siempre llego a la misma conclusión: ¡Haberlo pensado antes, majetes!.

Me explicaré.

Ser padres no es una broma. Es más bien y bajo mi punto de vista, el acto supremo de egoismo que la mayoría de parejas deciden un día ejecutar todavía embriagados por el coctel bioquimico con la oxitocina como hormona "reina" que invade el organismo de los enamorados haciendolos muchas veces ciegos al sentido común.

En los tiempos que corren, uno se da cada día más cuenta que ni la sociedad esta preparada, acondicionada a las nuevas necesidades que inviten sensatamente a ser padres, ni los propios padres saben ejercer de ello.

La prueba más dura y realista que estamos presenciando de que tal hecho es la cada vez más abundante cifra de malos tratos de hijos adolescentes a padres. Monstruitos consentidos antes y salvajes ahora que por no haberlos puesto en cintura cuando fue el momento - siguiendo el consejo de algunos psicologos infantiles de dudosa capacidad profesional - ahora son casi salvajes dispuestos a abrirte la cabeza con el Ipod, si es que es lo que tienen más mano, casi más que sus cerebros que poco lo necesitan si todo en sus vidas se resume con los videojuegos de la consola, Operación Triunfo, Gran Hermano y algun que otro desmadre con estupefacientes o el botellón.

Ahora estamos en la comedia de cada año, en el drama y el chirriar de dientes: Por un lado los papis currantes indignados porque no saben donde colocar a los crios que han terminado el cole y se quejan de los privilegios de los profesores que disponen casi de tres meses por delante para rascarse el ombligo. Por otro lado, la clase docente que dice que ya les gustaría a ellos ver a esos papis cada dia delante de 50 energúmenos cada vez más apretujados y mal educados - que se les va a pedir a estos si, como ya he dicho, se pasan el dia solos viendo la telebasura o en la calle - que también les zurran a veces.

En medio de ello, como digo, la carrera a contrareloj consistente en saber donde aparcar a los niños durante esos 40 dias que, generalmente, separan las vacaciones de los papis currantes de las vacaciones de los niños consentidos.

Y aquí es cuando el egoismo de esos papis que quisieron serlo en su momento - a veces como esperanza de salvar la relación con el nacimiento de un mocoso, la guinda de la insensatez en toda relación de pareja - raya lo espeluznante: Los abuelos entran escena.

Sí, ya se, son muchos los abuelos que, si les preguntamos, dirán que ellos encantados de hacerse cargo estos días de los nietos pero... la mayoría, también silenciosa o si lo prefieren resignada, aceptan el calvario de hacerse cargo de estos greemlins, autenticos sacos pre-hormonales como si los pobres no hubiesen tenido bastante con aguantar a sus hijos y no tuvieran ahora derecho a disfrutar de sus jubilaciones.

La solución surje si en los alegres y despreocupado papis, hay una economía familiar potente y holgada. Entonces en sencillo: colocamos a los mocosos en alguna colonia o empalmamos en varias hasta que todos esten de vacaciones. Algunos padres, que lo pasan francamente mal para llegar a fin de mes, lo intentan y a veces lo consiguen colocar a los peques en algun splay con el mismo horario de colegio y así van sobreviviendo. Pero ¿Y los que no tienen un duro para eso? Pues lo dicho, entran en escena, habitualmente, los abuelos y allá que van los retoños a fastidiar, no porque lo hagan adrede, sino porque en su dia, sus papas, parejita enamorada, decidieron egendrarlos sin tener ni puñetera idea de lo que era en realidad la vida.

Con todo esto, lo que quiero decir es que ahora me rio de esos padres que vienen y te dicen "si os lo pensais mucho no vais a tener hijos nunca" y tú los ves haciendo encaje de bolillos para ver donde colocan a los suyos estas fechas o simplemente los contemplas con su enorme cara dura buscando algun familiar incluso de segundo o tercer grado donde estacionar a los tiernos infantes...

Para ser padres así, prefiero no serlo. Me gustan los niños, aunque después de escribir todo esto les suene a broma, pero lo que no soporto es el estilo actual de dar el paso tan importante para luego no saber qué hacer con ellos.

Así que, a los que ahora lloran con más o menos razón les repito en plan Tenor "¡Haberlo pensado antes!" porque ser padres, aunque para el Vaticano sea algo sagrado y obligatorio - más que nada para ver si así surgen más fieles que sigan siguiendo el negocio sagrado de la religión y manteniendoles - es algo tremendamente serio y eso de abandonar a los crios como si fueran chuchos está mal visto, creánme.

Para eso, comprense un osito de peluche y no me lloren. ¡No se les ocurra comprarse un perro tampoco!


Encuesta: ¿ESTAN LOS PADRES DE HOY EN DIA PREPARADOS PARA SERLO?


Y SEGUIMOS DE OBRAS. Disculpad las molestias.


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Tags: padres, hijos, abuelos, alumnos, escuela, vacaciones, curso

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