Mi simple nacimiento fue una encerrona del destino.Soy un revolucionario que espera.Un hombre que grita ante el vacio del abismo pues ésta es la colina desde donde libero mi fuego.Aquí uso mi pluma,sin renunciar a mi espada de madera.
Ocurra lo que ocurra, el Mundial de Formula 1 de esta año, pasará a la historia por muchos motivos. El campeonato ha tenido los ingredientes ideales para enganchar incluso a un publico poco atraido por el mundo del motor, empezando por mí, aunque soy adicto a la F1 creo que desde que vi el accidente mortal del pobre Guilles Villeneuve en 1982 impactandome sobremanera las imagenes donde el malogrado piloto canadiense salía despedido de su monoplaza. Por cierto: ¡Como estaba la seguridad en aquelas épocas!
Sí, un arranque macabro de afición por mi parte.
Como decía, este año la historia recordará el campeonato de los espionajes, los piques o mejor dicho sería la guerra en el seno de una misma escudería - como en los viejos tiempos de Senna y Prost - y sobre todo por el favoritismo y protectoralismo que tanto McLaren como la FIA han dedicado al jovencísimo piloto británico Lewis Hamilton hasta niveles que sonrojan a cualquier amante de este deporte tan glomuroso como arriesgado que es la F1.
Lo de Lewis ha quedado claro que es el niño mimado de Eclestone y Ron Dennis - éste último con la posibilidad de convertirse en suegro del chavalin - y pese a todo, además de los incidentes de Hungría donde el ambiciosísimo, casi enfermizo piloto británico montó un numero de niño mal educado con su, repito, posible futuro suegro, hoy la FIA ha tenido ocasión de poner un poco las cosas en su sitio y no ha a sido así.
Al parecer, Hamilton hizo una maniobra ilegal durante el GP de Japón - véase video - haciendo un amago de adelantamiento sobre el safety-car, algo prohibitivo en las normas y que, seguro no haber sido Hamilton el protagonista y sí, por ejemplo Fernándo Alonso, hubiese prosperado una sanción ejemplar contra el autor.
Está escrito en el asfalto que este es el mundial de Lewis - Luisito para los hispanos - y que si es necesario, para que gane el mundial, algo que ya tiene a tiro de pocos puntos, le pondrán un motor de propulsión nuclear en el monoplaza y sino lo hacen, ahí estará ese siniestro personaje que a mí me pone los pelos de punta, que es el padre del piloto. ¿De dónde ha salido este elemento que tiene tanto poder y lo disimula tanto?
Desgraciadamente, se ha cumplido, aunque de peor modo del que me temía, lo que ya escribí nada más comenzar la temporada: que Alonso se había equivocado al fichar por McLaren, porque esos sobre todo son unos hijos de la gran bretaña y Reino Unido hace tiempo que no tiene un idolo británico en el mundo del motor desde el recientemente desaparecido Collin McRae.
Que nadie lo dude: ya sea en China o en Brasil, la bandera a cuadros ya tiene bordado el nombre de Lewis, por imperativo británico. Y es que esos descendientes de los piratas y corsarios, se han hecho ver este año en la Formula 1 con todo su esplendor.
Ahora tú, Fernándo, que también te las traes, no seas doblemente tonto y vuelve a Renault. Allí ya saben como eres y eso es un cuarto de mundial ya ganado por tí. Porque si vas a Ferrari, toda una tentación, con el rompemotores de Raikkonen, lo llevas claro si quieres paz y preferencia como piloto en la escudería italiana.