Lamentablemente, los que somos frágiles en el ámbito de la salud, estamos sujetos a tener encontronazos con ella que nos lleve a tener periodos de inactividad largos y a veces aparentemente interminables.
Os aseguro que tengo tantas ganas de juntar letras - porque soy demasiado humilde para llamar a eso escribir - como siempre pero desgraciadamente, debo realizar una retirada temporal de mis "intensos discursos de la nada" debido, precisamente a mi puntual precario estado de salud que en los últimos tiempos me ha debilitado bastante.
Lo bueno de ésto es que la saturada blogosfera tendrá un punto de alivio al no contribuir con mi granito de arena a apretujarla más. Afortunadamente, siguen siendo mayoría aquellos blogs que aportan una riqueza de conocimientos y reflexiones contra aquellos que no se sabe muy bien qué hacen por estas autopistas de la información. Prefiero no pensar en qué grupo se encuentra
Declaraciones Indecentes - aunque me hago una incomoda idea - pero me basta con saber que en alguna ocasión haya contribuido alguno de sus escritos a una sútil reflexión interesante del visitante en cuestión.
Ahora ha llegado el momento de tomarme un descanso que hago oficial en estas líneas. Espero poder volver más pronto de lo que sospecho en un principio porque la droga sana de querer contar cosas, de querer darle a las teclas es tremendamente adictiva, ¿verdad?
Mientras tanto, las limitadas fuerzas que atesoro voy a intentar concentrarlas especialmente en
Share Sordo para seguir blandiendo mi espada contra ese molino de viento que creo que es un gigante. Al menos, lo intentaré así que haya tregua en mi convalecencia aunque sea por unas horas.
Quiero daros las gracias a todos los que me habeís dado el inmerecido honor de prestarle atención a esta barricada de ideales "trasnochados" y pataleos insonoros.
Y también quiero dar las gracias a mi querida
K-Nelita por lo que ella y yo sabemos.
Hasta pronto.
Tags: indisposición, enfermedad, cese, actividad, intensidad, convalecencia, agradecimientos