Que recuerde ahora mismo, solamente en una cosa estoy de acuerdo con los dirigentes del Partido Popular, eso sí, con matices. Estoy de acuerdo en la defensa del castellano, siempre que eso conlleve el respeto al resto de las lenguas del territorio estatal actual - de momento.
Llevo mucho, muchísimo tiempo declarando en los lugares que he cometido
la torpeza de escribir líneas, que odio, repito
ODIO el inglés. Lo odio porque se ha impuesto a través del poder, la sangre y el dinero al resto de lenguas. Lo odio porque, encima, el resto del mundo, sucumbe a esta pobre lengua, de grandes literatos, - eso tampoco lo niega nadie - "porque si se quiere alcanzar el exito hay que saber inglés". Lo odio porque se están haciendo políticas destinadas a darle una importancia casi capital a la lengua británica y en comunidades como Catalunya, se considera ya obligatoria de impartir a los niños de primeros cursos.
¿De qué vamos? ¿De qué vamos cuando se ignora o mejor dicho se intenta enterrar una lengua muchísimo más rica en conceptos y definiciones que el inglés como es el castellano? ¿Somos tontos o directamente burros al claudicar sobre esto?
Hace poco rato he tenido que visitar una página web extranjera, la cual, se puede traducir a varias lenguas, incluidas el checo pero no al español. ¿Cómo se come eso? ¿Cono podemos importar productos que, si tenemos luego un problema con él, debemos enviarlo por correo a reparar fuera incluso del país y tener que hacernos cargo de los gastos aunque entre el periodo de garantia? ¿Como es posible que seamos tan imbéciles de comprar productos cuyos manuales vienen en inglés, arabe, ruso, italiano, portugues y no en español?
Empiezo a estar bastante harto y temo que lo mio se esté radicalizando de mala manera y en el camino equivocado, cuando vivo situaciones en donde estamos donde estamos únicamente por agachar la cabeza y dejar el culo, con perdón, peligrosamente en pompa para que el poderoso, el que impone sus reglas a golpe de talonario o guerra de turno, incluidas la lengua que no es la nuestra, haga lo que le plazca con nosotros. Somos brutalmente condescencientes y eso es indignante.
La pena es que mi aparente acercamiento hacia las tesis sobre política lingüistica del PP se dluye cual azucarillo en un café, en tanto en cuando se considera más permisible que el inglés invada nuestras vidas sin que nos demos cuenta a que las diferentes lenguas autonomicas tengan la misma importancia que la imposición de ingles. Entonces ves que son de la misma calaña que los demás: unos vendidos.
Me rio cuando los peperos abuchean que el gobierno autonomico andaluz pretende, aunque ya se hace en el ámbito privado, enseñar euskera, galego y catalán a aquellos que lo deseen aprender, como si fuera algo indigno, cuando lo vergonzoso es que unos hijos de la gran bretaña y sus - una parte - bastardos del otro lado del Atlántico nos intentan y consiguen que al venir aquí, cualquiera pueda entenderles y hablar con ellos porque hemos sido nosotros los que hemos aprendido inglés y no ellos español.
Somos la ñ, sí, pero también somos unos pringados. Menos mal que aun en Inglaterra les escuece
La mano de Dios de
Maradona en Mexico'86. Algo es algo.
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