El dia de ayer, sin duda alguna, fue nefasto para los que aborrecemos el acto violento con resultado de muerte. Ayer tuvimos dos noticias que nadie desea que aparezcan en los informativos.
Por un lado, ETA hizo acto de presencia, como ella sabe, provocando la muerte, en esta ocasión, de un exconcejal del PSE Iaías Carrasco, asesinado de varios disparos delante de su esposa y una de sus hijas.
No vamos a ser estupidos ahora y pensar que no se esperaba realmente que ETA diera señales de su modo tan macabramente habitual de hacerlo, cuando estabamos en plena campaña electoral donde sus herramientas politicas han sido apartadas de la legalidad vigente para obtener representación política, bajo otras siglas, en los organos democraticos del Estado de Derecho.
ETA ya sabe que no se puede jugar al doble juego de las urnas por un lado y las pistolas por otro. Cualquier legítimo derecho de un pueblo para lograr algo que para mí no es tan dramatico como es el derecho a la autodeterminación, pasa por no usar la violencia en ninguna de sus formas y, por supuesto, incluida la de la bomba lapa o el tiro en la nuca.
Pero ETA no comprende y sigue ahogandose en su propia desesperación de verse cada vez más aislada y rechazada por la sociedad, especialmente la vasca, que aunque un gran numero les seduzca la vía independentista, más aman que se pueda vivir en paz y sin miedo en su propia tierra, cosa que no ocurre en Euskadi desde hace décadas.
Sigo pensando que la solución a la lacra etarra pasa porque los actores implicados, sean valientes. Unos abandonando las armas sin condiciones y otros confiando en un pueblo que decida mediante sufragio, que quiere para el futuro. Pero claro está, hay miedo, mucho miedo de dar semejantes pasos y mientras así sea, seguirán habiendo injusticias y lo que es peor, seguirán habiendo días como el de ayer porque unos, descerebrados, no comprenderán nunca que lar armas deben callar para siempre y otros, para que entiendan que una autentica democracia comienza por dejar que todos los demócratas tengan derecho a decidir sobre su futuro, sea cual sea.
La otra noticia ha sido encontrar el cadaver de la pequeña Mariluz. La niña desaparecida en enero de este año y que que, en la modestia de un rincon como este, nos hemos sumado a la busqueda de la pequeña. Finalmente, su cadave apareció en abanzado estado de descomposición. Se te hiela la sangre y al mismo tiempo te hierve pensar en que hayan seres humanos capaces de semejante aberración contra un ser inocente. Ahora se averiguará qué hay detras de la muerte de la pequeña, si venganza o pederastia pero lo verdaderamente doloroso es que ya nada se puede hacer por la pequeña Mariluz.
Descanse en paz.