Soy de los que creo que, en los tiempos que vivimos, cualquier causa revolucionaria, no justifica acciones como la privación de libertad de un ser humano, mediante la fuerza. Aun menos el derramamiento de sangre. Creo firmemente en el poder de las palabras, tanto exclamadas como escritas. Asi es como, a mi modo, la espada de madera de la que tanto hablo, debe ser desenvainada y utilizada en la lucha por unos ideales. Es la Excalibur del razonamiento actual y aunque represente afrontar largos periodos de dialogo, negociaciones con exitos y sobre todo fracasos, es la única vía que legitimiza a un pueblo a conseguir sus legítimos objetivos.
Pero a veces, suceden hechos que, cuando menos, te hacen dudar de si todos estan dispuestos a jugar limpio o no ante un escenario así porque, obviamente, si ambos bandos enfrentados, no se comprometen a un juego honrado - el gran reto a alcanzar por la política mundia - todo puede desmoronarse y desencadenar unas consecuencias trágicas para todos los implicados.
Por más que veo el feliz hecho de la liberación de Ingrid Betancourt por el ejercito colombiano, al mismo tiempo que, por encima de todo, me hace sentir satisfacción de ver a un ser humano de nuevo libre, me devora la duda de si, en los últimos meses realmente todo ha ido como nos han dicho o han habido sucesos debidamente ocultados con fines electoralistas.
Me explicaré:
Aunque parezca estrambótico lo que voy a escribir a continuación, en el mundo de la política y más en según que latitudes y longitudes geográficas del planeta, se ha visto prácticamente de todo. No pongo en tela de juicio el calvario que Betancourt ha pasado. Eso realmente solo ella puede saberlo y los demás hacernos una dramática idea pero, para haber estado 6 años cautiva en la selva en condiciones lamentables, en donde se habló incluso de que su muerte era cuestión de horas y luego la vemos bajar del avión sana y salva con ese aspecto ¿no es realmente impactante?
Personalmente la veo fisicamente en muy buen estado para haber vivido lo que ha vivido. La veo muy y muy entera para hacer los discursos que ha hecho tan solo bajarse del avión. Sinceramente, para mí no eran las palabras de una rehen recien liberada, sino, por encima de todo, casi un miting político de alguien que es consciente de que ha ganado casi con toda seguridad las próximas elecciones a la presidencia de Colombia. En definitiva, veo una maniobra casi de campaña política, algo que, sinceramente, para alguien que ha estado en condiciones tan infrahumanas, sin haber visto a sus hijos en los últimos 6 años...
Realmente todo esto, como mero observador a distancia, me hace sentir incomodo, como si en lugar de presenciar un acto puramente de dicha y libertad, estuviera presenciando un enigma que, probablemente, nunca se descubra su autentica realidad. Porque precisamente pudiera ser una realidad que pusiera los pelos de punta por su escalofriante cálculo de planificación y ejecución.
No quiero pensar, por ejemplo, en la teoria de que Ingrid hace más tiempo del que creemos, ya estaba liberada y, por descontado, su situación no era tan en el limite como suponíamos y solo se aguardaba el momento de su recuperación definitiva y puesta en escena de su liberación por el ejercito colombiano.
No quiero pensar que todo esto forma parte de un plan para que Betancourt sea la próxima Presidente de Colombia porque, teorias así, son golpes mortales para los que creemos en la fuerza de la democrácia, que dicen, es el menos malo de los sistemas politicos existentes.
Pero la duda me corroe. Que cada uno saque sus propias conclusiones. A fin de cuentas, es posible que yo no sea más que un lunático. ¿verdad? Casi seguro que... será eso.
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