jueves, 27 de noviembre de 2008



Un blog que se supone que trata temas de actualidad, por inercia, a veces debe tocar temas que su autor quisiera pasar por alto porque, son cuestiones, que se tocarán millones de veces en las próximas semanas y el autor tal vez, equivocamente, prefiere no sumarse a lo fácil que resulta subirse al carro de lo más actual para sumar visitas.

Desgraciadamente, cuando ocurren cataclismos detonados por el fanatismo religioso y.. "algo más" que los poderosos occidentales se encargan de que no emerja demasiado a la superficie de una injusticia global, o bien se te hiela la sangre o te hierve como la lava de un volcán.

Lo ocurrido ayer en Bombay, además de ser una autentica masacre y algo que provoca absoluta repulsa a los que nos consideramos por encma de todo demócratas y pacifistas, es algo que jamás podrá tener justificación segar la vida de inocentes en un acto indiscriminado de violencia salvaje.

Pero, sin que me tiemble el pulso, vuelvo a decir algo y es que en lo ocurrido ayer, todos tenemos parte de culpa porque lo que ha sucedido por esas latitudes es que la sobreexplotación y la miseria ha provocado la creación un terreno fertil para la religión fanática sobre mentes desesperanzadas y deseosas de venganza por la vida que tienen. Porque ven el extranjero, el culpable de sus situaciones. No estoy justificando, ni mucho menos, lo ocurrido en Bombay. Cualquier ser humano decente y que se precie como tal, debe condenar y exigir que los culpables, ya sean las manos ejecutoras y los idealistas que han lavado oportunamente el cerebro de esos miserables peones de la muerte, sean castigados como se merecen.

Desde Occidente, se emplea mucho la expresión terrorista y terrorismo de un modo demasiado gratuito. Como si Occidente no tuviese responsabildiad alguna en que hayamos llegado a estos extremos y por ahí, tampoco paso. Occidente es bien culpable de haberse aprovechado, durante siglos, de territorios ricos en recursos naturales, de haber recurrido incluso en ocasiones a la esclavitud sumergida aun en pleno siglo XXI y en cierto modo, hemos puesto la mecha a un polvorín que ha sido alimentado por la miseria y el hambre en favor de la vanidad y el afan de amasar riquezas de los más poderosos. El fuego, el fuego a esa mecha la ha puesto la religión fanáticamente interpretada o bajo cimientos injustos pero, al fin y al cabo es "su religión". La tragedia ha sido como mentalidades enfermas o malintencionadas han captado a miles de infelices que solo les quedaba la religión para encontrar un sentido al paso por este penoso mundo y debidamente manipulados, se han convertido en mensajeros de muerte implacablemente ejecutadores de sufrimiento y dolor.

Hoy le ha tocado a Bombay. Mañana le puede tocar a cualquier otro rincón del mundo, solo que las agencias de inteligencia, cometan un solo error y eso, amigos mios, es inevitable porque no estamos luchando contra un ejercito, como antaño, sino contra soldados que en si mismos son ejercitos y aprecian su vida tanto como una calada a un cigarrillo.



Mientras tanto, seguiremos indignandonos por tragedias como la de ayer, viendo el sufrimiento ajeno y prefiriendo no preguntarnos cosas como "¿por qué se ha llegado a esto?" Y preferiremos no pensar que, una gran parte de la explicación, sea asumiendo que nosotros, los occidentales opulentos y ansiosos de poder y riquezas abocamos a civilizaciones enteras a la locura de asesinar por asesinar.

Esto es una guerra global, sí, pero contra la herencia que también ha dejado Occidente, pero suena mejor decir que es una guerra contra el Terrorismo.

Ahora solo queda esperar que los rehenes que aun estan retenidos, tengan alguna opción de supervivencia y que los culpables, paguen el precio que se merecen por haber arrancado la vida de seres humanos. Eso núnca puede estar justificado.

Esta es una guerra que nadie va a ganar y sí todos la vamos a perder, cada día, un poco más.

No hay esperanza porque si la hubiera, el ser humano deberia vivir una metamorfosis ética sin precedentes, empezando por un destierro de las religiones de la vida social. Algo demasiado fuerte y que los religiosos no tardarían en denominar dictadura roja.

En definitiva, a mayor utopía de la humanidad, puede que sea esa: una metamorfosis ética universal.


Tags: atentados, india, bombay, terroristas, terrorismo, islamico, Qaeda

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