viernes, 12 de diciembre de 2008

Desgraciadamente, la historia de la humanidad esta plagada de días de infamia. La lista sería interminable de detallar aunque solo mencionaramos los casos o sucesos que tuvieron cierta trascendencia. No digamos si se intentara hacer un recuento de aquellos casos que han quedado en el anonimato, bien porque no se dio la oportunidad de darse a conocer a la opinión pública o porque, solo saben victima y ejecutor de dicha infamia.

Yo quiero dedicar unas líneas a una fecha concreta de hace 34 años y cuando el año próximo se cumplirá el 35º aniversario. Un 2 de marzo de 1974 a las 9:40h el regimen franquista, ejecutaba a un joven idealista, un revolucionario que decidió vivir sin miedo a esos tiempos de tiranía agónica por las causas que él creia justas. Podemos cuestionar todo lo queramos sobre los metodos que eligió o en los cuales se involucró pero fue consecuente con sus pensamientos. Hablo de
Salvador Puig Antich.

Acabo de ver la polémica pelicula Salvador, del director Manuel Huerga y digo que polémica porque, si hay un refran que es de los más sabios jamás utilizados es ese que reza
que nunca llueve al gusto de todos. Personalmente ha sido una pelicula que me ha impresionado profundamente y que en algunos momentos, se me ha hecho brutalmente dificil contener la emoción porque, tal vez, me he metido demasiado en los momentos relatados en el metraje. Se dice que el film no es fiel, no se resalta la verdad y los motivos por los cuales el joven Puig Antich luchó y murió. No pienso igual. Creo que es una pelicula digna y que a acercado la figura del que fuera cabeza de turco por la muerte de Carrero Blanco a aquellos que de él solo y de oidas, solo conocian de alguien que se llamó Puig Antich. Considero que es una pelicula digna entre otras razones porque, al menos no he tenido conocimiento de que sus hermanas, que vivieron esos trágicos tiempos hayan rebatido la validez de lo que relata la pelicula y por lo que se, ellas mismas se involucraron muchísimo en su realización aportando los detalles que solo ellas y algún que otro testigo de excepción como su abogado Oriol Arau,fallecido en 1981, sin haber superado el trauma que supuso toda la experiencia de su defendido, tuvieron la desgracia de vivir.

Los ex militantes del MIL el grupo, en el cual militó Puig acusan la pelicula de vacio reinvindicativo por el que luchaban. Personalmente, les respondería a eso con algo tan simple como que, precisamente, estamos en un medio, internet, en donde resulta bastante fácil para aquél que quiera, pueda nutrirse de información y, cuidado, desinformación también.

Personalmente dedico este artículo en mi modesto blog, a modo de homenaje, sobre todo a un joven de 26 años que fue ejecutado por el salvaje, doloroso y agonico sistema del garrote vil porque, sencillamente, su esperanza por salvar la vida, voló por los aires junto a Carrero Blanco aquella fria mañana de diciembre de 1973. Es así de sencillo y así de simple. Fue un daño colateral del que fue acto de decapitación del que estaba destinado a encabezar la continuidad del regimen franquista.

Pero ante todo, Puig Antich era un joven, un ser humano, que creyó en sus ideales y pagó el precio más alto y del modo más cruel. Fue el blanco de las iras de un regimen que encaraba su brutal recta final después de casi cuatro décadas y sobre todo, repito, fue un muchacho que vivió sin miedo hasta pocos minutos después de que su columna fuera partida. Me quedo con eso.

Porque prefiero no quedarme con el silencio de personalidades que pudieron hacer algo más y no lo hicieron. No quiero quedarme con las imagenes de esos miembros de la policia secreta franquista acojonada en medio de un tiroteo en donde Puig Antich tambén se vio involucrado. No me quedo con el silencio de un principe que, no se yo, si pudo hacer algo más. No me quedo con ese pequeño monstruo del bigotito que luego, ya no se si la justicia divina u otra cosa, se encargó de que lo pasara bastante mal a partir de noviembre de 1975 mientras reventaba por dentro.

La democracia imperfecta, cada vez más en evidencia, en la cual vivimos, tiene una cuenta pendiente más con la justicia, como tantas otras que se le acumulan y como se dicen en los medios. El caso Puig Antich,
es un caso todavía abierto que aun supura dolor y rabia, un caso todavía por esclarecer y reparar en su justa medida, porque aunque Puig Antich pisara terreno de la violencia, lo cierto también es que, no se mereció el final que tuvo.

Lo peor de todo es que, nadie puede garantizar que se vuelvan a repetir algun día casos como el de Puig Antich. La vida da muchas vueltas.

Por algo, las infamias son manchas imborrables para la humanida. Y esta, la fue y este país fue quien la acogió.

Y aun tenemos infamias en activo, como el hecho inexplicable de un ex miembro gubernamental de un regimen criminal como es Manuel Fraga, uno de los padres de la inreformable Constitucíón, no lo olvidemos, Senador vitalicio, aun sea capaz ponerse en evidencia y constancia de que el que tuvo, retuvo, con declaraciones que nos recuerdan algo: Aún siguen ahí, solo que con indumentaria y cargos diferentes... acordes a los tiempos que vivimos... no tuvieron necesidad de irse a Suramerica, como los nazis, pero no hubiesen desentonado de haber tenido que huir del mismo modo, si la autentica Europa democrática, hubiese echado al Caudillo al final de la II Guerra Mundial.

Otra infamia.


Tags: Salvador, Puig, Antich

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