Llevo tiempo pensando en qué haré el día de las elecciones al Parlamento Europeo del próximo 7 de junio, si votaré o me abstendré y creo que será ésto ultimo.
Está demostrado que a los ciudadanos, parece que solo se nos necesita políticamente para seguir manteniendoles el rollo a esos eurodiputados que, a la hora de la verdad, pocas leyes aprueban con claro beneficio de la población de clase media, baja. De clase pobre.
Somos utilizados para darles cuatro años más de chollo y para ver como, a la hora de la verdad, aprueban directrices como la de la reducción de los costes de conexión a moviles e internet para las destinadas a fuera de los paises de la Unión. Es decir para los ricachos y hombres de negocio que se pasan la vida en el avion o en paises de todo el mundo. ¿Qué hay de la mayoría del pueblo que paga unas tarifas de robo en su propia casa?
El otro día salió la noticia de que Telefónica era la compañia de Europa que cobraba más caro sus "servicios" de conexión, hasta ¡un 56% más cara! y parece que nadie se ha inmutado. Que todo ha quedado en un simple dato anecdótico.
Nos piden que votemos para elegir a los esclavistas que intentaron imponer la jornada laboral en Europa de las 60 horas semanales - si mal no recuerdo - y digo intentaron porque en el fondo, su paralización, no ha sido más que debido a la proximidad de las elecciones que han decidido "aflojar" con el asunto. Estoy convencido de que, antes o después y con la excusa ahora de la brutal crisis internacional, antesala de la III Guerra Mundial, se tratará finalmente de aprovar. Y si no, al tiempo.
Hablo de esos eurodiputados que hablan de defender lenguas cuando deberian por encima de todo defender a sus pueblos de barbaries como las que he comentado arriba.
No. Esta vez, no. No voy a votar y creo que no deberiamos votar muchos. Darles un verdadero mazazo al sistema de choriceo actual que nos ha llevado a los 4 millones de parados en España. Hemos de parar los pies a esos políticos que, lejos de unir esfuerzos, utilizan este tipo de bazas dramáticas para desgastar al gobierno con la mentira barriobajera que supone la insinuación de que ellos lo harían mejor.
¡Necios! Sí, ¡necios! esto es demasiado enorme, demasiado catastrofico y demasiado internacional para que, por ejemplo, los espias y corruptos del PP, se hagan cargo por libre de la situación. Son unos caraduras como la mayoría. Y por si fuera poco, aun tenemos que aguantar a ese lumbreras rostromarmolero de Aznar que echando su mierda bajo la alfombra prefiere solo hablar de la mierda que fabrica el partido en el gobierno. Aznar, por dar solo un ejemplo, lleva demasiado tiempo sin pisar un tribunal para ser juzgado de genocidio en Irak y aun tiene la desfachatez de seguir dando lecciones de cinismo y desvergüenza.
¿Y con qué nos consolamos? ¿Con Zapatero? ZP ya recuerda a Adolfo Suarez en su ocaso político. Se da cuenta que sus narraciones de cuentos de navidad a lo Dickens ya no cuelan, que su sonrisa, es una máscara que oculta su desbordamiento e incapacidad y lo que es peor, no parece que vaya a haber reacción. Estamos a merced de un oleaje que puede hacernos embarrancar contra unas rocas demasiado duras que provoquen un hundimiento económico, descontrolado de todo un país.
Afortunadamente, y toco madera, ETA ya no es la de otros tiempos, por ejemplo, de finales de los 70 y principios de los 80 porque de no ser así, si algunas cosas más no hubiesen cambiado, probablemente, no sería del todo descabellado que, de aquí a unos meses o pocos años, pueda repetirse un 23 F.
Por el bien de las "libertades" - y lo pongo en conciencia entre comillas - no ocurra.
Pero en mi caso, el 7 de junio, permaneceré en mi casa viendo como, una vez más, el pueblo vuelve a ser utilizado en masa para que unos pocos se nutran de nuestras tragedias individuales, para volver a ser protagonistas para las dos únicas cosas que, parece, que servimos: trabajar y votar.
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