Este es un artículo no apto para aquellos que no les gusta el futbol. Vaya este aviso por delante. Este es un articulo no apto para los que no sienten unos colores, un escudo de un club, por muy absurdo que parezca. Vaya este otro aviso por delante. Y este es un artículo que no es apto para los que no pueden comprender que, en ocasiones, precisamente en lo absurdo, tal vez, debe el ser humano refugiarse en algún momento, por tiempo determinado. Vaya también este aviso por delante.
Porque es así, cuando estamos inmersos en la posibilidad real de un conflicto nuclear, cuando estamos hundidos en la incertidumbre de la inminencia de una pandemia de proporciones incalculables para la humanidad y una crisis de la que intentamos salir a flote como el que lo intenta dentro de arenas movedizas, surge para algunos o puede que no tanto para "algunos" la posibilidad de evadirse un poco de todo eso. Con su absurdidez, con su estupidez incluso tal vez, pero es un bálsamo para ellos.
Pep Guardiola se ha convertido, definitivamente, en un mito para el barcelonismo reciente y futuro, por supuesto. Pep se ha convertido en el mejor diplomático, el mejor medico y el mejor economista para más de 100 mil corazones aunque sea por unos días o por unos meses. Así es la cosa, por mucho que a la mayoría les incordie y yo les comprenda.
Llegó sembrando la duda, de las categorias inferiores y sin experiencia. Se la jugaron Laporta y Beguiristain y justo es decir ahora fueron valientes y la jugada les ha salido impresionante, porque Pep Guardiola ha enviado muchos mensajes a todos pero sobre todo uno que entierra definitivamente esa teoria de que para triunfar hay que tener experiencia. Parece que el Doctor Guardiola a corregido ese error. Para triunfar hay que creer en uno mismo y en eso, Pep es un ejemplo visceral, afortunadamente para los que ahora contemplamos la recogida de una cosecha de la que teniamos serias dudas de la calidad de sus semillas plantadas en su momento. Pep ha cerrado miles de bocas, incluso puede que la mía también y no me duele reconocerlo aquí y ahora.

Pep Guardiola ha sido el artífice de un hito, un tsunami de buen juego, records, reconocimientos internacionales y por supuesto, titulos que pasará a los anales de la historia del club azulgrana, cuya temporada prácticamente finalizada, 2008-2009 ha batido todos sus registros en su sección principal de futbol. Su sección "reina". Asistir a la temporada que finaliza ha sido como asistir al rodaje de un film hollywoodense, con un guión de ensueño y un titulo que no podria ser otro, a mi juicio que "Titanes: Hicieron historia" trasladada a una realidad fuera del celuloide.
Guardiola ha dado toda una lección del poderio del ser humano cuyas virtudes para motivar a un grupo se basan en la humildad, en la creencia en si mismo y la capacidad técnica en si, para leer a los equipos rivales y crear una filosofia de juego táctico propio. Eso, sin olvidar sus dotes de lider-psicologo. Guardiola es el ejemplo del sueño catalán, no el sueño americano, sino el catalán -¿Porqué americanizarlo todo? No, señor, ésto no- y ha conseguido que toda Europa se rinda a los pies de un equipo rescatado de las ruinas el año pasado y transformado en un grupo hecho de semidioses del balón. Porque el balón los quiere, el balón parece que cobra vida propia y anhela pegarse a las botas de esos jugadores, o chocar sobre sus cabezas para emprender un vuelo triunfante hasta el fondo de la red de la porteria contraria.
Aun no se es consciente de lo logrado como club, como equipo de futbol y lo que eso representa. Deberá pasar tiempo para percatarnos, porque nunca antes, el FCBarcelona había conseguido un tricampeonato en una misma temporada. Es algo que solo alcanzan unos pocos elegidos en el mundo del futbol.
Lo que realmente me sorprende, además de esa metamorfosis positiva en todos o al menos la inmensa mayoría de los jugadores, es ver a un Pep Guardiola que encarna esa humildad y esa sencillez que cautiva y le hace ser el ganador del titulo más importante que pueda optar una gran persona: ser eternamente querido, que ya lo era, por todo un pueblo.

Aun vendrán más titulos, no se si pocos o muchos, pero lo que más debe hacernos sentir felices es que Pep ha sentado cátedra y se ha convertido en leyenda, junto a sus pupilos. Puede sentirse orgulloso, no solo de sus jugadores, si no y con mayusculas, de EL mismo.
Ahora, sigamos siendo felices los barcelonistas y los admiradores de un superclase como es Guardiola porque por mucho que diga y repita que sin los jugadores que ha tenido a su lado en toda la temporada y su implicación, no se hubiese podido conseguir nada, cosa cierta, aun lo es más que sin él, sin Pep, tampoco.
El espiritu Guardiola, cuando pasen muchos años, será otro de los legados para todos los que creen en los sueños hechos realidad y creen en la capacidad de superación de un grupo de hombres incluso resurgidos de sus propias cenizas. Un ejemplo para esos jovenes que vienen detrás y que parece que el balón los mira con deseos de pegarse también a sus botas.Tags: Guardiola, fcbarcelona, barça, champions, triplete, zigazaga, hito