lunes, 31 de agosto de 2009

La cultura es cara, tan cara que es una burla, tanto para el creador principal como para el que la adquiere. Lo que nadie dice es que la cultura es un imenso negocio explotador con enormes beneficios - afortunadamente ya no tanto gracias a las nuevas tecnologías. Luego me explico - para las empresas del gremio.

Intentar convertirse en escritor es una vocación, me atrevería a decir que casi suicida, por encima de todo. Lo tiene que ser porque se sabe que vivir de escribir obras, muy probablemente no le sirva ni para un plato caliente al día. A no ser, claro está, que tengas un talento que sepa cautivar al publico y tus creaciones sean vendidas como churros. Algo que ocurre muy pocas veces aunque sea el sueño de todo escritor. Por otro lado, las temáticas estan ya muy sobre explotadas también y empieza haber una seria crisis de creatividad que hace que nadie arriesgue. Los escritores que se lanzan a escribir obras sobre los temas que estan de moda - algo en cierto modo lógico - ni los que deciden invertir en nuevos talentos, ni los que tienen un libro en sus manos en el interior de una libreria y ven que el librito de marras se dispara a los 27 euros como poco.

Las editoriales se quejan: "Es que se lee poco" y claro, no es cosa de arriesgarse a  invertir a lo tonto. Cuando deciden arriesgar, ofrecen una miseria a los escritores por los derechos de la primera edición pero luego el precio final de venta, el que llega al lector en la libreria, es del todo escandaloso y éstos prefieren invertir el dinero de su bolsillo, mayoremente, en tecnología "de moda" en lugar de, por ejemplo, un libro. Son los propios peces gordos, los mecenas de la  cultura, las editoriales, las productoras, etc las que estan matando a la gallina de los huevos de bronce - porque de oro ya no quedan - por mucho que, como siempre, echen la culpa a la pirateria, que la tiene, pero es una consecuencia de la actitud de la cultura oficial del hurto "oficial" al bolsillo del que quiere acceder a dicha cultura en cualquiera de sus manifestaciones. Es lo más fácil y además el gobierno se pone de su parte para convertir en victimas a los productores de cultura. Pero lo cierto es que si hay victimas reales en todo esto son por un lado los creadores y por otro lado los potenciales compradores de a pie. Los que lloran son los que se secan las lágrimas con los billetes y estos son, como siempre, los intermediarios.

Las editoriales, en lugar de admitir publicamente que venden sus productos brutalmente caros - y el escritor novel, aun con mucha suerte,recibe menos de un 10% por cada uno de sus libros vendidos - prefieren responsabilizar a los demás a los que "piratean" y el Ministerio de Cultura pone en marcha campañas millonarias en todos los medios para criminalizar lo que es una consecuencia de que la cultura esté por las nubes.

La cultura deberia ser, depues de los productos básicos,  de los más asequibles a los bolsillos del sistema económico de un país avanzado. Los precios deberian ser mucho más asequibles y creo que entonces, la pirateria, aunque no desaparecería, tendria menos razones de existir. ¿Para qué pagar por una copia pirateada de algo que podriamos tener de modo original por una diferencia de mas... 2 euros? Pero no. Contra esto, las empresas productoras de cultura dicen que, los gastos que suponen sacar al mercado un producto cultural son muy importantes y que deben ser compensados con el precio de venta final. Tal vez entonces podriamos decir que lo que inviertre el Ministerio en campañas de denuncia contra la pirateria, podrian invertirlo en ayudar a esas "pobres" empresas que intentan inculcarnos cultura a base de sablazos a nuestro bolsillos porque "no queda otra solución".

No, señores. Aqui hay mucho chorizo y mucho vendido al servicio del poderoso. La cultura es un derecho universal que deberia estar al alcance de cualquiera por un módico/justo precio. La cultura es un patrimonio de la humanidad que deberia ser mantenido con los impuestos de todos los contribuyentes y no que por querer leer un buen libro debamos desembolsar cantidades que nos dejen temblando la economía familiar tan machacada y frágil por todo lo demás.

Como siempre, se opta por criminalizar al sediento de conocimientos - hablo de los que realmente aman a cultura - en lugar de admitir la gran verdad: sólo queremos dinero, forrarnos a costa del primero y del ultimo: el que construye y mal vende los derechos y el que compra a precio de oro lo que el filtraje del hurto de guante blanco ha sacado al mercado con el único objetivo de obtener salvajes beneficios.

Afortunadamente, empiezan a ser cada vez más aquellos creadores noveles que prefieren ofrecer casi gratis sus creaciones en lugar de que les den miseria por ella para que los peces gordos se beneficien a su costa. Es el caso de ciber escritores que montan sus propias webs para publicar sus obras por entregas.

La cultura es cosa de todos, un derecho de todos y algo que todos debemos cuidar y proteger para que perdure. La cultura no puede ser, como es actualmente, solo un negocio. Asi se mata a la cultura. Asi cada vez son menos los que arriesgan, no solo a escribir sino a publicar.

El romanticismo de crear, es ya casi cadáver.


Tags: escritores, editoriales, libros, beneficios, precios, cultura, lectura

Autor Gioser_Soman @ 18:00  | Cultura
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