miércoles, 12 de agosto de 2009



E
ste artículo lo escribo en parte pensando en un compañero de red que esta extremadamente preocupado por la que se avecina este otoño. No voy a ser tan necio o estupido de afirmar ahora que no es motivo de preocupación pero creo yo que hay momentos en la vida en que por mucho que nos obsesionemos y nos preocupemos, esta fuera de nuestro alcance el correr un riesgo cero cuando hablamos de una pandemia declarada de un virus que se transmite principalmente por la vía aerea y tópica.

La Gripe A o el virus H1N1 viene directo hacia todos los rincones de globo terráqueo, en sus núcleos de población y se estan repartiendo unos boletos a todos nosotros. Algunos, por nuestras patologías crónicas, esos boletos se nos dan por duplicado y triplicado en cuanto a posibilidades de que agarremos el virus de marras y vamos a tener que asumir que nos puede tocar bailar con la más fea. Es un hecho, es una realidad y, personalmente, tal como veo que van las cosas, algunas cosas no me acaban de cuadrar demasiado.

Personalmente, nunca he sido amigo de meterme vacunas probablemente porque en la mayoria de las veces, he acabado desarrollando la enfermedad por la cual había sido vacunado con la misma intensidad que si no me la hubieran administrado. Cosas de mi retardado sistema inmunologico. Por otro lado, no podemos olvidar que estamos hablando de una vacuna que pretende salvar el primer escollo del impacto de la pandemia pero nadie sabe, a largo plazo, qué efectos secundarios puede desarrollar. No olvidemos que, por ejemplo, los virus son factores de activación y desactivación de posibles cánceres.

Otra cosa que no se habla mucho es... qué laboratorios se van a beneficiar realmente de esta fabricación en masa de millones de vacunas porque, desengañémonos, ya sabemos como funciona el lado oculto de estos imperios farmacológicos. Nada es gratis, nada es altruista. Asi es la realidad.

Intento tomarme las cosas con resignación. Supongo que los años y sobre todo los ultimos meses en que en cuestiones de salud no levanto cabeza, me ha obligado a ello y no hay que ser demasiado listos para comprender que van a caer muchos, muchos por la Gripe A pero también caen muchos, muchísimos por la Gripe Estacionaria. Lo que ocurre es que estamos hablando de un virus hasta ahora desconocido y de desarrollo imprevisible. La misma OMS habla del temor de que se produzca una mutación o variante entre el H1N1 y el H1N5 que es como clinicamente se denomina el virus de la Gripe Aviar. Eso nadie lo sabe si va a terminar por ocurrir o no, pero bien cierto es que, según los expertos virólogos, se esperaba que la humanidad tuviera que enfrentarse a una pandemia global de las caracteristicas que de momento presenta la Gripe Nueva.

Sinceramente, no se trata de ir por la calle acercando nuestra cara en plan kamikaze  a cualquiera que este estornudando o tosiendo desesperadamente y con cara de estar hecho polvo pero tampoco podemos pensar que precisamente, estemos ante un infectado por el H1N1. Igual el pobre lleva un catarro de mil pares de webines encima, producto de los brutales contrastes de temperatura entre su oficina y la estación de metro correspondiente.

Porque esa es otra: tenemos miedo pero tambien somos unos comodones. Es la lucha eterna de la incongruencia humana. ¿No seria más sensato en estos tiempos, por ejemplo, poner el aire acondicionado a temperaturas "razonables" en lugar de temperaturas antárticas?

En el fondo, nos gusta tontear con el riesgo.

Por ultimo recomiendo que para este otoño, cuando parece ser que la psicosis nos dice que España es uno de los focos más activos de infección de todo el mundo, que intentemos mantener la calma y que sepamos que, al menor sintoma o sospecha, no deberiamos colapsar los servicios de Urgencia del país porque, entonces si, caeremos todos. Ademas... meterse en urgencias asi como asi... no se uds. pero es meterse precisamente en el meollo infeccioso y probablemente apelotonados en camilllas y sillas en multiples pasillos...

En cuanto a la vacuna... allá cada uno con su decisión. Personalmente estoy convencido de que si meto en mi organismo los bichitos debilitados, acabarán encontrando en algun lugar de mi cuerpo las espinacas cual Popeyes hambrientos y entonces sí: iré tramitando mi pasaporte al otro barrio.

De momento, ya lo saben, lo dice el colegio de medicos de la comunidad de Madrid, mejor "Hola" que un beso o dar la mano. No digamos ya, practicar sexo. ¡Qué contentos estarán los curas! Menos mal que tambien se saldrán beneficiados de la medida, los menores que puedan caer en manos de esos pederastras de sotana porque, seamos serios: ellos creen en el cielo y creen haberselo ganado, pero mejor retrasar el ingreso en él, ¿verdad?

Sintomas Gripe A (Enlace no apto para hipocondriacos histéricos)


Tags: h1n1, gripeA, pandemia, otoño, vacunas, psicosis, responsabilidad

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